En la región autónoma de Guangxi, al sur del país, se encuentra Yangshuo uno de los paisajes más pintorescos y bellos de China. Guilin es tal vez más conocido al tener aeropuerto y al ser la ciudad grande del condado aunque el verdadero paraiso en tierra es la villa de Yangshuo.

Guilin y Yangshuo están separados por 60 kilómetros y unidos por el Río Li. Si se dispone de tiempo lo mejor es recorrer la distancia que los separa en barco. El crucero por el Río Li dura aproximadamente 6 horas y permite contemplar toda la belleza de las famosas montañas con forma de pan sin prisas, descubriendo cada uno de los contrastes de la puesta del sol en el agua y en el verde de las montañas.

Yangshuo es un destino para mochileros. La lonely planet “descubrió” el lugar en los años 80 y al poco tiempo se llenó de fieles. No es extraño ya que a pesar de ser uno de los lugares más visitados de China, uno no deja de tener la sensación de estar en contacto con otra civilización. En un sitio dónde el tiempo transcurre más despacio y los precios suben menos rápido.

Yangshuo tiene una oferta de ocio basada fundamentalmente en la aventura. Montar en una balsa de bambú, adentrarse en cuevas de barro o escalar montañas son algunos ejemplos o si se prefiere algo más tranquilo siempre se puede alquilar una bicicleta por un euro al día y perderse por alguna de sus rutas. En cualquier caso, la Moon Hill, la montaña con una” luna llena” en su interior debe ser parada obligatoria y si uno logra coronarla dejando atrás las ancianas aguadoras será el primero en conseguirlo.
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